Tránsitos de Saturno

Antes de entrar de lleno en el tema de este artículo, me gustaría expresar ciertos matices que me definen como astróloga; en primer lugar, creo en la existencia del “libre albedrío”, la experiencia me ha demostrado que el determinismo a veces, no es más que una manifestación de algún rasgo del carácter o la personalidad. Estoy hablando de Saturno, es decir, de experiencias que no llegan a ser trágicas ni graves, sino que suelen ser proyecciones de nuestro miedo. En lo que explico a continuación, excluyo enfermedad y muerte, experiencias que me superan como a todos los seres humanos y que tienen que ver más con Plutón que con el planeta que nos ocupa.

En segundo lugar, gracias a la Astrología comencé a atisbar una cierta armonía en muchos de los sucesos que ocurrían a mí alrededor, lo que me lleva a profundizar en otras ramas del saber, que abren mi entendimiento a un principio que podríamos llamar de “armonía”. El budismo, la física cuántica, la psicología transpersonal, etc., enuncian desde otros ángulos por qué la Astrología funciona: todos participamos de Todo; lo que es arriba es abajo, etc.

Además de Jung, con su teoría de la “sincronicidad”, otros pensadores se han dado cuenta de que la vida y los hechos que ella contiene no son un cúmulo de datos al azar, sino algo inteligente que a veces parece que se abate sobre nosotros, entonces lo llamamos destino por creer que esas circunstancias escapan a nuestro control, y sin lugar a dudas “siempre” es la experiencia necesaria dentro del marco de nuestra vida, para que ésta siga su desarrollo normal y su crecimiento.

Resumiendo, diría que cada cosa que le ocurre a un ser humano es significativa y necesaria para ese ser humano. Nuestra tarea consiste en entender el significado de todas esas experiencias, si no entendemos por qué nos ha ocurrido un determinado acontecimiento, mal lo vamos a integrar en el conjunto de nuestra vida, por lo que no llegaremos más que a acentuar miedos o bloqueos en lugar de seguir evolucionando (superando con éxito las crisis de la vida).

En nuestro desarrollo nos encontramos con todos los ingredientes necesarios para nuestro crecimiento, que lo entendamos así o intentemos zafarnos va a ser crucial sobre todo para resolver problemas. Puesto que de la actitud con la que nos enfrentamos a los momentos peores o más dolorosos, influye de una manera decisiva en los resultados. “No elegimos las circunstancias, pero si podemos elegir, cómo sentirnos con ellas” Roberto Assagioli

Decía Nietzsche “que el que tiene un por qué, soporta casi todos los comos” si podemos encontrar algún significado a un acontecimiento doloroso, incluso si sólo estamos abiertos a la posibilidad de un significado, es probable que hallemos los recursos necesarios para afrontar la crisis con más honestidad y puede que con más coraje. A fin de cuentas, como ya he dicho, nuestra tarea consiste en encontrar la verdadera respuesta a los problemas (significado), para ir superando los obstáculos que sean (evolución), y así poder convertirnos en el ser humano único que sólo podemos ser cada uno de nosotros.

Como astrólogos tenemos un marco incomparable para hallar respuestas, como dice Liz Greene la carta es como tener un buen mapa de carreteras, no te lleva a los sitios pero te indica cuál es el mejor camino. Si nos tomamos la vida como la aventura de llegar al máximo de nuestras posibilidades, la carta entonces nos aportará multitud de datos; y los tránsitos indicarán los momentos oportunos para el desarrollo temporal de esas potencialidades. Llevado al ejemplo anterior, nuestro mapa de carreteras se ve complementado por un reloj, que nos indica: lluvia en el Km. tal o granizo según llegues a Cuenca. Nos prepara de una manera excelente para los cambios en el ambiente.

Y es precisamente de eso de lo que voy a hablar, del gran reloj con el que cuenta la Astrología gracias a los tránsitos. Nos ayudan a entender el tipo de energía con el que sintonizamos en cada momento, y la clase de posibilidades que se ponen en juego. Por ejemplo, dos personas sufren un golpe en una pierna causado por ellas mismas; miran los tránsitos y ven que Marte está formando una cuadratura a Urano; una de ellas se explica el accidente de la siguiente manera: ¡Marte, ha sido Marte, el planeta de la agresividad ha hecho que me hiera!; mientras la otra comprende que el exceso de energía (Marte aspectando a Urano) mal canalizado, le produce estrés, ansiedad y, en consecuencia, falta de atención, por lo que está teniendo pequeños accidentes; a partir de ahí puede tomar diferentes decisiones conscientes que le ayuden a usar el excedente energético de una manera positiva.

Definición de tránsito

Desde el punto de vista astrológico son los movimientos reales de los planetas que actúan en un instante dado, y que, por su configuración mutua o sobre elementos de la carta radical, hacen cambiar el ambiente y actúan sobre él.

A) CONCEPTO GENÉRICO

- Son los aspectos de los planetas a sus lugares radicales. (Saturno aspectando al Saturno natal).

- Es el tipo de energía que se pone en juego por tratarse de uno u otro planeta, el que activa el tránsito. Saturno en tránsito suele hacer más realista el plano sobre el que esté actuando.

- Así, los tránsitos a un Venus radical, sean del planeta que sean, nos ponen en evidencia nuestra forma de disfrutar e incluso de enamorarnos.

B) CONCEPTO ESPECÍFICO

- Es la referida a un mapa radical determinado, donde tenemos en cuenta todo: planetas en signos, aspectos, casas, etc. Es la manera que no se puede generalizar porque va referida a una carta concreta con una problemática concreta.

Orbes

Es indudable que cuanto antes comencemos a prepararnos, mejor; sin embargo, no haría una regla fija que aconsejara tener en cuenta el tránsito de dos o cinco grados antes de formarse y tres después. Depende de la carta, pero puedo decir que los de Saturno son bastante exactos, mientras que los trasaturninos actúan de una forma más extensa en el tiempo, tanto antes preparando el terreno, como después, ya que a veces tardamos tiempo en asimilar lo que ha ocurrido y, sobre todo, en ver los cambios internos que se han producido.

Lo más importante es que nos motivemos para vivir activamente cualquier tránsito, sintonizando con la energía que se pone en movimiento, para descubrir maneras constructivas y creativas de expresar esa energía.

Retrogradación

Los planetas realizan un movimiento aparente en el que parece que van hacia atrás, por ello -en especial los lentos- pueden pasar tres veces por el mismo grado del zodíaco. Si tomamos un tránsito como si fuera un ciclo completo de cualquier cosa, tenemos comienzo, desarrollo y final.

Así, la primera vez que pasa el planeta en tránsito por ese grado es el principio y nos da el primer dato, toda energía al ponerse en movimiento puede dar la impresión como de cierta aceleración, por eso dicen que los tránsitos se notan más la primera y la última vez que pasan. El paso retrógrado parece que estanca o ralentiza las cosas, sin embargo, sólo cambia el ritmo de la energía, ya no es de comienzo, es de desarrollo, y trae el segundo dato. El tercer paso suele coincidir con el final de la experiencia. Lo significativo es entender que la energía que se pone en movimiento es siempre la misma, aunque un tránsito pueda llegar a durar dos años nos está aportando datos sobre un mismo tema.

Saturno

Su función dentro del sistema es el límite y la estructura, la Ley a la que obedece un conjunto determinado, ya sea un cuerpo o una máquina. Es la constante a la que debe atenerse toda entidad para ser lo que es y no otra cosa. El código genético es Saturnino, las matemáticas, el tiempo, y en general todo aquello que pueda ser mensurable. También lo son el juicio y la comparación sobre lo objetivo, es decir, la lógica.

Planeta asociado a los límites, todo sistema, toda entidad, toda forma, tiene que tener un borde, un contorno, por eso rige la piel, que es la frontera más clara que nos separa de los otros. La otra función esencial de Saturno es la organización y estructura, rige los huesos, el esqueleto, la base en la que asienta nuestro cuerpo. Sin embargo, lo más importante es su simbología psicológica, ya que marca la división entre lo que queremos dar cabida en el consciente y lo que no, por eso lo llaman “el señor del umbral”, “la sombra”.

Es el responsable de hábitos, costumbres, tradiciones, y las leyes a los que cada individuo debe atenerse, cómo es nuestra autoridad interna. Es un planeta que se proyecta fuera con mucha facilidad porque tiene que ver con la madurez y su falta de ella, en ese caso marcará la aparición de figuras externas muy autoritarias, con mucha exigencia, muy rígidas, que marcan límites, frías. Una manera de conocer el grado de proyección sería observar la tendencia que tenemos a comparar y a juzgar, y más básico a culpar a otros de nuestros males. No nacemos con Saturno integrado, lo vamos haciendo, es un planeta progresivo, como los huesos cuando crecemos, y por ello rige la experiencia, lo que aprendemos en el transcurso del tiempo.

Saturno simboliza lo concreto, rige el espacio y el tiempo, los parámetros más específicos sobre los que se desarrolla la vida humana.

Es frecuente que la astrología tradicional lo considere maléfico, y lo veamos asociado con miedo, dificultades, bloqueos, retrasos, frustraciones, culpabilidad… Es decir, con todas las proyecciones de nuestra “sombra”. Por eso en cada caso particular sacará a relucir algún miedo concreto que nos lleve a actuar sin objetividad.

Saturno es el ego que vamos construyendo, la base sobre la que asentamos nuestra personalidad consciente, nos ayuda a hacernos con un “yo” fuerte que nos diferencia de los demás. Es nuestro sentido de auto sostén y la autoridad interna.

Saturno percibe sólo una parte de la realidad, de hecho mucho de lo que imagina que experimenta lo va guardando en el inconsciente, son las cosas que no hemos podido integrar por falta de datos, de experiencia. Ésa es su otra cara, los enunciados vitales, personales e intransferibles, es decir, todo aquello que conforma nuestras creencias, y que en su mayoría suelen ser experiencias mal asilimadas que salen a la luz como miedos, bloqueos, o limitaciones.

Los temores a los que nos enfrenta Saturno son personales, siempre están relacionados con experiencias pasadas que han dejado una huella. Tendemos a creernos algunas de las cosas que afirma o nos atribuye nuestro entorno, y luego atraemos las experiencias necesarias que no contradigan la primera afirmación. Por ejemplo, una persona con una cuadratura Mercurio-Saturno ha podido tener una madre que pensase que estaba poco capacitada para las tareas intelectuales, más tarde se encuentra con un profesor que le corrobora la opinión materna, y así a través del tiempo acaba creyendo de verdad que está poco capacitado intelectualmente. Será muy difícil que esta persona algún día se atreva a enfrentarse a esta idea, a esta creencia. Sin embargo, como astrólogos, sabemos que esa cuadratura por sí misma no merma el intelecto, al revés, puede dar pensadores metódicos y profundos. Es posible que durante los primeros años de aprendizaje de cierta lentitud, debido a la estructura de pensamiento lineal típica de los signos de Tierra. Desglosan todo pieza a pieza para entenderlo, pero eso no es señal de imbecilidad, de hecho, este aspecto lo tienen con frecuencia matemáticos y filósofos.

Por ello, Saturno en la carta muestra dónde tenemos los mayores miedos y bloqueos personales. Dónde nos hemos hecho una idea poco objetiva de la realidad, y que, en el noventa por ciento de los casos, no pasa de ser algo irreal que nos creemos a pies juntillas. En el sector de la carta dónde se ubique este planeta, es el lugar donde con más fuerza sentimos la presión, el miedo y la culpa.

Es importante que entendamos que los problemas a los que nos enfrenta Saturno no son más que fantasmas de nuestra psique. Si no integramos esta parte de nuestra personalidad acabaremos proyectándola y al final la encontraremos en circunstancias externas.

Intentaré explicar que el tiempo, uno de los límites asociados con Saturno no es más que una ilusión. La mayoría de nuestros problemas son problemas que se dan en el tiempo. Nos preocupamos siempre por el pasado o por el futuro, lamentamos acciones pasadas, y nos aterran sus consecuencias futuras. Los sentimientos de culpa saturninos están ligados al pasado.

Si transcendiéramos el tiempo y viviéramos el eterno presente, no habría problemas fundamentales porque no hay tiempo. No hay nada a lo que se pueda llamar problema presente, y si parece haberlo, si se analiza se verá que está ligado a alguna angustia futura o culpa pasada, puesto que toda “culpa es estar perdido en el pasado, igual que toda angustia es estar perdido en el futuro”. Por eso nuestros problemas se generan al estar esclavizados al tiempo, nacemos o despertamos cuando nos hacemos presentes al presente. El tiempo no es un problema del que hay que liberarse, sino una ilusión que ni siquiera existe. Antes de intentar liberarnos del tiempo, intentemos encontrarlo, sólo hay que intentar percibirlo, ¿podemos oír el tiempo, el pasado o el futuro, verlo, gustarlo? Toda percepción directa es percepción de lo intemporal, si buscamos el tiempo y no podemos encontrarlo, ya hemos tenido un atisbo de lo intemporal.

El que recordemos el pasado se debe a la memoria, sólo ella me asegura que hubo pasado y, si no fuera por ella, no tendríamos idea alguna del tiempo. Los recuerdos son experiencias presentes, aunque recordemos lo que hemos hecho ayer, no podemos volver atrás y rectificar, luego lo que tenemos es el rastro presente del pasado. Conocemos el pasado como parte del presente y sólo en el presente. Además, cuando ocurrió era presente, en consecuencia, nunca he percibido lo que es auténtico pasado, igual ocurre con el futuro.

Por eso, no hay que huir del tiempo, sino abrazarlo en su totalidad. Se puede reflexionar sobre el pasado y el futuro, pero dándonos cuenta de que estas reflexiones no son otra cosa que sucesos presentes, jamás entonces nos limitará el pasado o el futuro. El pasado como recuerdo no nos empuja, y el futuro en cuanto a expectativas no tirará de nosotros, pues el presente incluye el pasado y el futuro. Siendo conscientes al presente, no estaremos en el tiempo, porque el tiempo está en él.

En conclusión, el ámbito de actuación de Saturno parece siempre sólido y difícilmente alterable, pero si nos enfrentamos a él con valentía, honestidad y sentido crítico, acabaremos descubriendo que esa muralla de ladrillos en realidad estaba hecha con cartón.

No debemos olvidar que a este planeta le viene su negra reputación, de un mala concepción de lo que es vivir y crecer en el plano material. En este nivel es donde estamos pendientes de horarios, dificultades, miedos, presiones, deseos de superación, etc. Es en el plano del esfuerzo consciente y el trabajo honesto, donde debemos poner atención para trascesder las propias limitaciones. Por eso, cuando nos separamos demasiado de nuestro camino puede darnos un golpe para que volvamos a él. Lo importante es entender qué nos quiere decir, como ya he dicho, es un planeta que tiene mucho que ver con la realidad concreta. En tránsito nos enfrenta a algún aspecto oscuro de nosotros mismos, que nos hace falta integrar para seguir evolucionando.

Una vez desbloqueada, la energía saturnina se convierte en una fuente de seguridad, basada en el esfuerzo consciente, honesto y real. Deja de ser un símbolo de frustración, transformándose en satisfacción. Es la alegría de saber que estamos haciendo lo que debemos hacer, comprendiendo además, de que se trata precisamente de la tarea o labor para la que estamos mejor capacitados.

¿Cómo actúa Saturno en tránsito?

1. Nos enseña el problema o el área en la cual debemos seguir trabajando.

2. Para que podamos verlo con claridad, nos hace más objetivos y desapegados. Esto a veces se explica como que nos hace más fríos y distantes, cuando en el fondo sólo nos hace más realistas.

3. Nos hace más conscientes al presente -por ello, parece que el tiempo se vuelve más lento-, que es el plano en el que vivimos.

Con todos los datos anteriores resumimos: al saber dónde está el problema de una manera real y concreta, ya podemos trabajar seriamente en el sector que sea. Al entender dónde está el bloqueo, frustración, miedo, podemos profundizar para llegar a superar nuestra “sombra” y así pasar al escalón siguiente.

Integrar a Saturno en una carta significa hacerse con el lado oscuro de nuestra mente, una vez hecho esto ya no tenemos un hombrecito escondido en la cabeza, que va proyectando su mitad oscura en los demás. Ahora, nuestra psique personal está completa, ya sabemos por qué hacemos las cosas, y para qué estamos más capacitados. Ya tenemos resuelto el plano material de nuestra existencia.

El entender todo lo anterior nos lleva automáticamente al siguiente nivel: “el uraniano”. Urano es el planeta de la racionalización, de la Mente Completa. Integrar a Saturno, a la vez conlleva transcenderlo: nos hacemos con un ego fuerte y diferenciado para luego comprender que somos parte de una realidad mayor, en la que no tienen sentido las fronteras.

Saturno es el planeta que más resistencia tiene a los cambios (Urano), quiere cristalizar y concretar las cosas en el tiempo; por tanto, el aferrarnos a Saturno hace que no comprendamos a Urano. Este último está en un nivel de entendimiento más sutil y más completo, y ha dejado atrás los miedos saturninos. La integración racional de todas las partes de la psique es el ámbito de Urano, y pasa igual con el siguiente planeta, sin interiorizar a Urano no llegamos a Neptuno. En resumen, los tres últimos planetas siempre socavan de alguna manera las estructuras existentes, por eso se viven con conmoción. Cada uno a su modo (Urano: cambios súbitos, Neptuno: disolución, Plutón: muerte), nos hacen destruir una barrera que da mayor amplitud a nuestra consciencia del yo. Si no ocurriera esto, no existiría la posibilidad de que surgiera algo nuevo y, por tanto, de ir ampliando nuestra visión del mundo.

Mi mejor sugerencia para encarar los tránsitos de Saturno es valentía y honestidad. Cuando hago una carta y veo tránsitos de este planeta, recomiendo que los miedos, bloqueos, frustraciones., los vayan escribiendo según aparezcan y hagan el firme propósito de enfrentarse a ellos con seriedad, responsabilidad y deseos de superación.  Insisto en que se escriban porque tendemos a olvidar las dificultades, sobre todo, una vez superadas y desde luego se superan, ése es el regalo de Saturno, los miedos los vamos tachando antes de que termine el tránsito y se han transformado en pilares sólidos. Lo mismo que antes nos paralizaba, ahora nos da seguridad y satisfacción.


8 pensamientos en “Tránsitos de Saturno

  1. Hola Isabel soy Loli, me gusta, me gusta mucho, todavía no lo he leído todo pero tiene muy buena pinta,
    Le mandaré la web a mis amigos.
    ¡Animo que hay que seguir!
    Un beso muy fuerte

  2. Querida amiga Isabel, tu publicación me pareció extraordinaria, reveladora , inspiradora y con mucho realismo con los pies bien en la tierra y la mirada en el cielo como una buena astróloga
    Lo tomaré prestado respetando a su autora, para compartirlo con amigos y conocidos que también les pueda ser útil tus palabras y les ayude a entender un poco del entramado de la vida
    Gracias de verdad.

    • Lo primero muchas gracias por tu amable mensaje, estaré encantada que lo divulgues y si le es útil a alguien mucho más.

      Ya sabes donde estoy para lo que necesites.

      Un cordial saludo.

  3. Saludos Isabel,
    desde Venezuela;
    Felicitaciones por el nuevo sitio, y por la divulgación de tu extraordinaria experiencia como astrologa a lo largo 34 años:
    El analisis de saturno excelente, no tiene desperdicio, lo recomendaré a mis contactos, interesados todos en la astrologia.
    Abrazos a la distancia
    Rosa Rendón Paredes

  4. Hola Rosa!

    Muchas gracias por tu amable mensaje, estaré encantada de que lo divulgues y más si resulta útil.

    Te mando otro abrazo. Isabel

  5. Gracias Isabel por tu sabiduría, además de tu radiante personalidad.
    Ojalá esta página web contribuya a dar a conocer mejor la astrología: tu labor es un nuevo regalo, después de tus consultas, de tu clases, de tu novela …
    Desde mi país te mando un nuevoy emocionado ¡GRACIAS!

  6. Me encanta tu enfoque nada determinista pero sí muy profundo de la astrología,Isabel.¡Me alegro de haberte descubierto!Desde ya,entras a formar parte de mis marcadores y de mis recomendaciones.¡Que tengas mucho éxito!
    Cordialmente,
    Graciela

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