La carta astral o natal

La carta astral es el dibujo del cielo, a una hora determinada y desde un punto geográfico concreto. El mapa resultante es el conjunto de energías que nos constituyen y que siempre se dan simultáneamente, sin embargo, nuestra conciencia, que es la que percibe esa totalidad reaccionará en función de que se identifique o no con las partes que lo conforman, pero independientemente de como reaccione, todas esas energías nos pertenecen, me de cuenta de ello o no. A partir de Virgo, nos resulta muy difícil entender el resto del zodiaco, así como a los planetas transpersonales: Urano, Neptuno y Plutón.

Por tanto nuestra conciencia o sentido de identidad, lo que llamamos psique, crece reconociéndose en unas partes de la carta y rechazando otras, así voy incorporando las energías con las que logro identificarme y negando otras que me pertenecen pero que siento como extrañas. Por ejemplo, es muy sencillo identificarse con la Luna o Mercurio y muy difícil hacerlo con Neptuno o Plutón, por ello es muy común que cuando aparecen dichos planetas los consideremos como algo externo a nosotros. De esta manera se va creando algo similar a una “estructura” de repetición entre mi energía y mi psique, que nos proporciona la sensación de identidad, o de lo que creo que soy. Este proceso de identificación marcará “adentros y afueras” con respecto de mi mismo. Dejaré “dentro” lo que creo que es mío y proyectaré “fuera” aquellas energías que siendo mías no reconozco como tales.

Desde nuestra psique no estamos en la totalidad de la carta, siento que “soy” cuando me identifico con “algunos” de los elementos que me componen. Es fácil reconocerse en el Sol, Luna, Mercurio… mientras que con Plutón, Neptuno, no me veo para nada identificado, pienso que “eso no soy yo” cada vez que se manifiesta su energía. Así se va definiendo nuestra biografía, a base de identificaciones y rechazos o negaciones. Lo que aún no está integrado en mi psique, tiene que estar afectándome desde fuera necesariamente.

Desde que nacemos está presente la carta completa y todos sus componentes se dan a la vez, así lo que “somos” no está en ninguna de las partes, aunque tendamos a identificarnos significativamente con alguna, lo que somos se encuentra en todos los planetas, todos los signos, todas las casas y todos los aspectos organizados de cierta manera. Sin embargo, tendemos a reconocernos sólo en una parte de la totalidad, en un fragmento de la carta natal. Así como a dejar fuera algunos elementos que pensamos externos. Pero como astrólogos sabemos que cada planeta es un significador simultáneo de personas, hechos externos y dimensiones internas.

Por ejemplo, la Luna tiene que ver con la madre, el ambiente que se encontrará al nacer, etc., si uno nace con la Luna en Tauro no significa sólo que crecerá en un hogar donde se valore mucho lo material por exceso o por defecto, sino que posiblemente, ya al nacer, esté presente tal energía y lo haga en un lugar cómodo y lleno de protecciones concretas, desde el comienzo viene envuelto de una energía lenta, sensual y acogedora -Tauro-. Eso no es ni bueno ni malo es la forma que toma la energía cuando se manifiesta. Igual que si se tiene la Luna en Capricornio, dicha energía estará presente desde el principio y es posible que ocurran acontecimientos que la expresen: nacer en un ambiente con limitaciones, que se le caiga el bebé a la enfermera, parir en la calle. Así es su energía, restricción, limitación y austeridad, inherente a la Luna en Capricornio.

Toda la energía está ahí desde el principio, con un ejemplo se puede entender mejor, supongamos que soy Libra con la Luna en Escorpio, como Libra podría ser una persona agradable, educada y sociable, que cuando me enamoro o prima lo emocional si no tengo integrada a la Luna en Escorpio me puede aterrar que me manipulen, me acaparen, me dominen… yo soy ambas cosas, si no reconozco a mi Luna y no veo esa parte oscura dentro de mi, es decir, que yo también tengo potencial para manipular, acaparar o dominar, me la encontraré fuera en personas o situaciones que la simbolicen. Porque dicha energía estará presente y me pertenece, me de cuenta o no, sino la reconozco como propia la proyectaré fuera y entonces lo llamaré destino, mala suerte….

Por tanto en astrología no hay determinismo, hay consciencia o no de lo que somos, resistencia o no a expresar la totalidad de nuestro ser. Sin embargo, como astrólogos contamos con un marco excelente para encontrar significados, así como un reloj que nos va indicando los tiempos en que determinadas energías se pondrán en juego. Siendo tan excelente el tesoro que nos ofrece este sistema de pensamiento es una simplificación espantosa ver como queda reducido a oráculo o una rama de la psicología.

En conclusión, desde el momento en que nacemos está activa la carta natal al completo y entran en juego de manera simultánea todas las partes que la componen, aunque no seamos capaces de entender, ni expresar todas esas energías, y nuestra psique se polarice con las partes en las que se siente más cómoda, esas energías están allí y nos pertenecen, y nos las vamos a encontrar en situaciones, personas y estados internos.

“Los seres humanos formamos parte de la totalidad que llamamos Universo, una parte espacial y temporalmente limitada. Sin embargo, en una especie de ilusión óptica de la conciencia, nos experimentamos a nosotros mismos, a nuestros pensamientos y a nuestros sentimientos como algo separado del resto.” Albert Einstein


9 pensamientos en “La carta astral o natal

  1. Querida Isabel , muchas gracias por esta nueva entrada . Que importante es observar las energías que residen en nuestro interior tanto las que reconocemos , como las que proyectamos . A mí me ha llevado toda la madurez el ” darme cuenta ” ´. Gracias al budismo y a su verdadera esencia , ( el estudio de la mente y su introspección ) , me ha dado las herramientas necesarias para descubrir que tipo de energía siento en las diferentes situaciones , reconocerlas , integrarlas y replantear , la forma de asumir las vivencias . Estoy de acuerdo contigo en que la Astrología no tiene reconocido prestigio en mayoritarios sectores de la sociedad , porque se quedan con la parafernalia , y el intrusismo de pseudoprofesionales tampoco ayuda .
    Un abrazo muy , muy fuerte que todo te sea auspicioso , ” Tashi Delek ” . :)

  2. Querida Mari Carmen:

    Lo importante es que ocurra ese conocimiento, lo de menos el cuando, y efectivamente, creo que hay tantos caminos como seres humanos, tu lo has encontrado con métodos que resuenan con tu signo, Piscis, el budismo y la espiritualidad.

    Si, me da pena y rabia lo mal que que se divulga este maravillo sístema, por eso intento poner mi granito de arena para aclarar las cosas.

    Inmenso abrazo querida amiga: Isabel

  3. Que bien esta explicado ¡¡¡ me encantan las lunas y laforma en que lo dices , yo tengo la luna en acuario y quita un poco de pesadez a mi signo , una vez más gracias por escribir estos maravillosos articulos aprendo siempre algo positivo y es importante en estos tiempos ser positivos y darnos cuenta como tú bien dices porque darse cuenta de las ccosas yá es un paso adelante en el conocimiento de uno mismo y de todo lo que nos rodea que es al fin y al cabo lo que hemos venido a aprender.Gracias por compartir tu sabiduria y hasta pronto.

  4. Tus escrtitos son siempre muy interesantes e instructivos. Ahora me voy reflexionar lo leído (me has dado mucho que pensar). Recibe toda mi gratitud y un cordial saludo.

  5. Hola Isabel,

    Es de hace tiempo este artículo y no sé si se puede o no escribir en él, pero me gustaría saber tu opinión acerca de si aconsejarías hacerse una Carta Astral como ayuda en momentos de difícil comprensión.

    Gracias

    • Hola:

      Por supuesto, la carta ayuda a entender el significado de la experiencias que estés viviendo, así como saber cual es la mejor manera de encararlas. Es lo mejor de la carta: te ayuda a comprender e integrar cualquier aspecto de tu vida.

      Un cordial saludo Isabel

  6. ¡Hola Isabel!
    Me gusta mucho tu web y tus artículos que recientemente encontré.
    Yo tengo luna en Escorpio en grado 29 de casa 10. ¿Cómo se entiende? Pues no comprendí muy bien en el artículo.
    Muchas gracias.
    Por cierto, ¿se puede seguir esta web en Facebook para ver cuando publicas nuevos artículos, o cómo?
    Muchas gracias.

    • Querida amiga:

      Es difícil contestar en unas pocas líneas y además esa Luna en Escorpio también recibirá aspectos de otros planetas, por lo que se verá matizada, a grandes rasgos la Luna en Escorpio (mira la carta de Assange, él tiene la misma Luna) digamos que se nutre de lo tóxico, es intensa, apasionada, pero se suele enamorar de lo que le hace daño, es verdad que también aporta un gran magnetismo y encanto para desperta la líbido en los otros, pero suele ser una luna desgarrada. De nuevo insisto que quizá la tengas aspecta con Saturno o con Júpiter y eso da diferencias.

      Gracias por tu interés, te mando un cordial saludo. Isabel

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