Centrar la atención o aprender a relajarse

Aprender a acallar el pensamiento, controlar el diálogo interno a voluntad, o al menos poder pararlo, es uno de los recursos más útiles con los que podemos contar. Sabemos que todas las emociones o estados de ánimo se producen como resultado del contenido simbólico de la mente, si podemos parar la actividad mental, también desaparecen las emociones.

Ser capaces de centrar la atención independientemente de los factores externos, en está época de sobrestimulos y ruidos es una habilidad muy importante, podremos relajarnos oyendo una taladradora, o estando en movimiento. No importa el método que empleemos, en China hay cientos de escuelas de meditación y cada una tiene el suyo, hay que aclarar que el diálogo interno no se puede detener, por lo que las enseñanzas lo que intentan es distraer esa cháchara al hacer que la mente se fije en lo que le impongamos (repetir un mantra o cualquier palabra, sentir la energía de relajación como va invadiendo todo el cuerpo, centrarse en un punto de la nariz y observar como entra y sale el aire, etc.), tales técnicas nos obligan a estar atentos a algo que ocurre “aquí y ahora.

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ANCLAJES

Los anclajes son estímulos sensoriales (auditivos, visuales, quinestésicos) que tenemos asociados a emociones, y a través de los cuales se desencadenan procesos internos, un ejemplo muy claro es la música, todos tenemos canciones que nos ponen alegres o tristes según lo que rememoren, otro anclaje que funciona en la mayoría de la gente es la risa porque solemos tenerla asociada a buenos momentos, cuando nos reímos es que “todo va bien“. Si olemos un perfume que nos recuerda algún hecho feliz, nos pondremos en ese estado, hay sonidos, imágenes, sensaciones que nos hacen evocar instantes o personas determinadas, que nos vuelven a un estado positivo o negativo según lo que signifiquen internamente esos estímulos para cada uno.

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Cambiar estados de ánimo

En este artículo pretendo dar algunos trucos para cambiar estados de ánimo de manera inmediata. Se trata de pequeños recursos para cortar de forma instantánea emociones negativas o que simplemente nos hacen perder el control.

1.- Mirar hacia arriba y sonreír, la risa es un anclaje universal que indica a nuestro cerebro que “todo va bien”, si sonreímos, aunque no tengamos ganas nuestra psique no entiende el engaño, si a la vez ponemos los globos oculares mirando al techo -cuando se mira hacia arriba se crean imágenes, pero no se puede sentir- es imposible tener emociones.

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