ANCLAJES

Los anclajes son estímulos sensoriales (auditivos, visuales, quinestésicos) que tenemos asociados a emociones, y a través de los cuales se desencadenan procesos internos, un ejemplo muy claro es la música, todos tenemos canciones que nos ponen alegres o tristes según lo que rememoren, otro anclaje que funciona en la mayoría de la gente es la risa porque solemos tenerla asociada a buenos momentos, cuando nos reímos es que “todo va bien“. Si olemos un perfume que nos recuerda algún hecho feliz, nos pondremos en ese estado, hay sonidos, imágenes, sensaciones que nos hacen evocar instantes o personas determinadas, que nos vuelven a un estado positivo o negativo según lo que signifiquen internamente esos estímulos para cada uno.

Podemos hacer “anclajes” de cualquier emoción o estado que nos sea útil, es decir, se pueden volver a reproducir a voluntad. Se puede anclar lo que se quiera, la alegría, la confianza, el estado de relajación, etc. Los anclajes que vamos a usar, se consiguen haciendo un pequeño gesto o presionando en alguna parte del cuerpo, deben ser únicos para que el cerebro no confunda el nuevo estímulo -gesto o presión- con otros ya conocidos, si nos tocamos mucho las manos o la cara no anclar nada en esos lugares, se puede usar una oreja, basta apretarla un poco, o en el hueso que sobresale de la muñeca, también se puede hacer un gesto, juntar con fuerza el pulgar junto al dedo índice y medio, apretar el puño, etc. Lo más importante es anclar” en el momento del “clímax”,  es decir, en el de mayor intensidad de la emoción, y después cotejar cuando se vuelve a repetir el gesto si se consigue el estado o emoción deseada.

ANCLAJES QUINESTÉSICOS

1.- Piensa en el Estado que deseas recuperar.

2.- Recuerda algún momento en la vida en el cual hayas experimentado dicho estado.

3.- Busca un lugar del cuerpo, fácilmente localizable, donde anclar el estado (que no sea un gesto que hagas habitualmente y es mejor que se pueda activar en público). También que puedas recordarlo bien para repetirlo exactamente igual.

4.- Cierra los ojos y recuerda el estado asociándote con aquel momento (viendo, oyendo y, sobre todo, sintiendo lo que sentías entonces)

5.- Cuando recuperes la sensación que deseas anclar y se encuentre en su máxima intensidad, presiona con fuerza en el lugar elegido durante 10 seg. aproximadamente y suelta.

6.- Abre los ojos, deja la mente en blanco, distráela y luego presiona el anclaje verificando que recuperas la sensación que hayas anclado.


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